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La Guerra del Olvido

Todo el mundo sabe que ocurrió y nadie cuenta la misma versión. Es la herida sobre la que se construyó el presente de Elyndor.

Hace generaciones, humanos, elfos y dwarfs libraron una guerra que terminó con el mundo partido. A eso lo llaman la Guerra del Olvido, y es lo único en lo que las tres razas están de acuerdo.

A partir de ahí, cada pueblo cuenta una cosa distinta.

Tres versiones oficiales

Cada raza conserva su relato de aquello: quién empezó, quién resistió, quién salvó lo que se pudo salvar. Los tres relatos son coherentes, están bien documentados y se enseñan a los niños.

Y los tres tienen huecos exactamente en el mismo sitio.

El nombre no es casual. Algo se decidió olvidar, de forma deliberada y conjunta, y ese acuerdo ha sobrevivido mejor que casi nada de lo demás.

Por qué importa ahora

Porque lo que se rompió entonces es lo que está fallando ahora. El presente de Elyndor —la separación de las capas, el deterioro, las grietas— es la consecuencia directa de una decisión que se tomó hace siglos y que nadie reconoce del todo.

Averiguar qué fue esa decisión, y quién la tomó, es una de las líneas que recorre el juego de principio a fin.

No vamos a contarla aquí. Es de las cosas que hay que ganarse jugando.

Los Therians

Un apunte que sí podemos hacer: los therians son el pueblo fronterizo del Mercado de Sombras y del Gremio de Cazadores, la cultura viva de la caza y los pactos. No son una facción antagonista.

Son el termómetro moral del mundo. En cómo trata Elyndor a lo que considera «medio monstruo» se ve exactamente cuánto ha aprendido de su propia historia.

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