Arte
El primer Leo: un personaje de ilustración
El concepto con el que arrancó todo, y el problema que tardé en ver: estaba dibujado para una imagen fija, no para un juego que tiene que animarlo en ocho direcciones.
Todo proyecto empieza con un dibujo. Este es el de Ascension: el primer Leo, el héroe con el que arranca el juego.

Más bajo y más ancho de lo que acabaría siendo, con capa roja al vuelo y un escudo con emblema. Me gustaba, y sigue gustándome.
Tiene un problema, eso sí, y tardé en verlo: es un personaje de ilustración, no de juego.
La diferencia no está en la calidad del dibujo, está en lo que le pides después. Una ilustración se mira una vez y desde un sitio. Un personaje jugable hay que enseñarlo caminando, atacando y muriendo, en ocho direcciones, cientos de veces por partida. Y ahí la capa al vuelo deja de ser un acierto de composición y se convierte en tela suelta que hay que animar junto a los brazos; y las proporciones achaparradas, que en una imagen fija leen como carácter, en movimiento leen como muñeco.
Nada de esto se ve mientras el personaje esté quieto en un lienzo. Se ve el día que intentas moverlo.
La capa fue lo primero que desapareció. Y no sería lo último: más adelante caería también la cola de la bufanda, por exactamente el mismo motivo.