Arte
El retrato que salió de diez píxeles
Generé el busto de diálogo de Leo a partir del sprite del juego, donde la cara ocupa unos diez píxeles. El generador se inventó un rostro, y le salió semirrealista. La lección obligó a dibujar el diseño que manda sobre la cara.
Este es el error más instructivo de todo el desarrollo de Leo, y no costó dinero: costó entender algo que ahora me parece obvio.
Para sacar el retrato que acompaña a los diálogos, generé el busto a partir del sprite del juego: una imagen cenital de 112 px donde la cara ocupa unos diez píxeles.
Diez píxeles no son un rostro. No hay ojos, no hay nariz, no hay boca: hay una mancha. Así que no había nada que heredar, y el generador hizo lo único que podía hacer, que es inventárselo. Y le salió semirrealista, que es justo lo contrario del estilo del juego.
La lección, escrita en el repositorio para no repetirla: la fuente decide el estilo del rostro. Si le das píxeles, se inventa la cara.
El diseño que manda sobre la cara
El arreglo no fue retocar el retrato. Fue dibujar, ese mismo día, la referencia que a partir de entonces gobierna el rostro de Leo en todo lo que se genere:

Cara anime, pelo negro en puntas, ojos marrones, túnica azul con hombreras de acero y filo dorado, correas cruzadas de cuero, hebilla cuadrada, faldón con borde dorado, rodilleras, botas marrones y guantes sin dedos.
Fíjate en lo que ya no está: la capa. Desapareció por la misma razón por la que iba a desaparecer más tarde la cola de la bufanda — es tela suelta junto a los brazos, y eso siempre acaba pagándose al animar.
A partir de aquí, ninguna generación de Leo parte del sprite. Parten todas de este dibujo.